Colección corta de frases que uno quiere tener disponibles en el momento de la fricción. Es la sección más práctica del cuaderno y la que más se usa.

Los estoicos no escribieron tratados para el uso diario: escribieron manuales. El Enquiridion de Epicteto es literalmente eso, un “de mano”: lo que se lleva encima. La idea es que en el momento de la reacción no hay tiempo para razonar desde el principio; hace falta una fórmula ya comprimida.

Cómo se construyen

  • Cortas. Una línea. Si no se puede recordar sin mirar, no sirve.
  • Propias. Las citas ajenas funcionan como punto de partida, pero la máxima buena suele estar escrita con tus palabras y referida a tu patrón concreto.
  • Ligadas a una situación. No “sé paciente”, sino “cuando alguien repite lo obvio, es información sobre su día, no sobre mi tiempo”.
  • Pocas. Entre cinco y diez activas. Más que eso significa que ninguna se está usando.

Mantenimiento

Se reservan las últimas páginas del cuaderno. Cada revisión semanal es la ocasión de tocar la lista: tachar la que ya no dice nada, reformular la que se usa pero no encaja, añadir como máximo una nueva. Una máxima que sobrevive tres meses sin cambios probablemente ya se ha vuelto conducta y puede retirarse.

Formato en papel

[situación]  →  [frase]
Usada: | | | |

Las marcas al lado importan más de lo que parece: distinguen las máximas que trabajan de las que solo suenan bien.

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