Recuerda que el guía interior se hace invencible cuando, concentrado en sí mismo, se contenta con no hacer lo que no quiere, incluso si se dispone a la lucha de un modo irracional.
¿Qué pasa entonces, cuando juzga sobre algo con cautela? Por ese motivo la reflexión libre de pasión es una acrópolis: el ser humano no cuenta con nada más inexpugnable donde ir a refugiarse y ser en adelante inasible. El que no lo ha visto es un ignorante; el que lo ha visto y no se refugia en ello, un desdichado.
Haz desaparecer la representación, detén el impulso, apaga el deseo. Que tu guía interior dependa de sí mismo.
Autor: Marco Aurelio